Can translation professionals really achieve true international mobility?

Hoy os traemos un artículo de Louise Taylor. Disfrutad.

We hear a great deal about the freedom that the modern world offers, with freelance working and technological advances opening up the possibility of enjoying the nomadic lifestyle while still having a flourishing career. But before you pack your sun-cream and book those plane tickets, it might be worth doing a bit of research online to find out how truly mobile we are when it comes to living and working overseas.

Professional translation is a career that naturally lends itself to the idea of working overseas. Fluency in two or more languages can certainly open doors and make the transition to a new country much more smooth. From chatting to the locals about the best natural swimming spots to uncovering hidden gastronomic gems too tiny to make it onto the likes of TripAdvisor, speaking the local language will allow you to experience international travel in a way that monolinguals rarely can.

However, there’s a big difference between enjoying travelling and achieving true international mobility, where you’re not tied to any particular country and free to take off at will for foreign shores. Sadly, we live in a world driven by bureaucracy and paperwork can present a huge barrier to mobility. Whether its visa requirements or residency paperwork, national and local officials in many countries seem to delight in putting would-be free spirits through the wringer when it comes to having the right stamps on the right bits of paper. Not many of those who dream of flitting their way around the world picture queuing inside poorly air-conditioned government buildings for hours on end, but this can be the sad reality in many cases.

Fiscal matters present another barrier to true freedom of mobility. Regardless of where you travel and with what frequency, you have to be a tax resident somewhere. That means complying with local filing requirements and deadlines, no matter where you may be working from or which country your clients are in. In fact, cross border working can be a financial minefield, particularly when it comes to matters like sales tax and social security payments. A good accountant can be a real help, but truly international financial support services are hard to find. Many accountants specialise in their own country’s taxation laws, not those of two or more countries.

While all this may sound somewhat negative, it is sadly realistic. To have a professional career means paying taxes, which means paperwork and deadlines. For those who work freelance, the burden falls on them as individuals to sort these things out. In the same vein, to head overseas in order to work and/or live means satisfying certain visa and residency requirements.

That’s not to say that the nomadic lifestyle is impossible. Not at all. It’s just that it involves rather more research and planning than the dream of sipping cocktails while sunning oneself in a hammock brings to mind, if everything is to be done properly. It’s worth doing much of this research upfront before you set off. After all, why spend hot afternoons paying to sit in crowded internet cafés when you could sort out many of the details from home before you leave?

Real international mobility is a wonderful dream and it’s true that technology has brought us much closer to achieving it. Those who provide translation services are well positioned to pursue that dream. Their linguistic expertise puts them ahead of many would-be globetrotters in terms of the experiences they can look forward to. While paperwork requirements and fiscal matters will no doubt consume a fair amount of time for those planning to work their way around the world, they shouldn’t prove to be an insurmountable barrier. We might not have achieved true international mobility yet, but we’re certainly getting closer.

Louise Taylor is the content writer of the Tomedes Blog.
Tomedes is a provider of professional translation services for business customers and individual clients.

Do you need to translate your documents for your international mobility?

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¿Así voy bien para la traducción jurada? Mejor si no te falta nada.

¿Me podéis traducir solo esta parte? Pues tu documento a lo mejor no va bien así «para salir» y resolverte el trámite que necesites. Ya hemos dicho que es posible traducir prácticamente cualquier texto, hasta una lista de la compra, pero como traductor jurado prefiero traducir documentos completos. Aquí os explico el porqué.

La legislación vigente no obliga específicamente a traducir documentos completos, ni prohíbe traducir fragmentos. Sin embargo, hay varias claves que nos dirigen a una traducción del documento completo.

¿Voy bien para que me traduzcan?

¿Voy bien para que me traduzcan? Las imágenes vienen de aquí y de allá.

Don/Doña ……………………………………………………………………… (nombre y apellidos), Traductor/a-Intérprete Jurado/a de ………………………… (idioma) nombrado/a por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, certifica que la que antecede es traducción fiel y completa al ……………… (lengua de destino) de un documento redactado en ……………………… (lengua de origen).
En …………………………………… (lugar), a …………… (fecha).

  • En segundo lugar, cuesta bastante imaginar qué organismo, entidad, empresa u organización podrían aceptar un documento que no esté traducido por completo. Imaginemos media certificación académica, a la que le faltan notas, o bien una partida de nacimiento cuyo sello se encuentra al dorso, sin el cual puede carecer de validez. Imaginemos un contrato del que se han seleccionado tan solo algunas cláusulas. Se trata de documentos a los que les puede faltar información clave.
  • En tercer lugar, se evita tener que recurrir a otra traducción o a la traducción de un extracto adicional. He aquí un listado de los tipos de documentos que traducimos normalmente: la partida de nacimiento, un informe médico, una factura, una nómina, un certificado de matrimonio, documentos notariales y judiciales, un acta de defunción, un acta de divorcio, una certificación académica personal, un certificado de penales, un título universitario, un certificado de empadronamiento o contratos de distinto tipo. Basta con reflexionar un poco acerca de la naturaleza de estos documentos para darnos cuenta de que la información que contienen necesita ser traducida normalmente por completo, para conservar su valor.

En todo caso, siempre me gusta recordar lo siguiente:

Aceptar el encargo de una traducción jurada y cómo se realiza es potestad de quien la traduce, firma y sella. Se trata de la persona que va a declarar la validez de la versión traducida y jurada y que es responsable de la misma.

Si se rechaza la traducción jurada parcial en algún momento del trámite en el que se desea utilizar, debe pasar por la Oficina de interpretación de lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores, que decretará si es válida o nula (como podéis leer en el B.O.E. correspondiente).

Lo ideal para solicitar una traducción jurada es escanear bien y por completo el original, como te contábamos en otro artículo. Es posible que te ahorres bastantes quebraderos de cabeza, que facilites la traducción jurada y que te valga mejor para lo que la necesites.

¿Tienes alguna duda? ¿Alguna vez has solicitado o realizado una traducción jurada solamente de un fragmento? ¡Cuéntaselo todo a Júramelo!

Descubre cuánto cuesta traducir un certificado del francés

La traducción matrioska: traducción jurada de ruso de un poder notarial

Para que un poder notarial jurado sirva en Rusia y en España se tienen que dar una serie de requisitos. Os explicamos cómo solicitar la traducción jurada de este documento de autorización sin quebraros la cabeza más de lo necesario (que tampoco es moco de pavo). Hemos llamado a este método de traducción jurada de un poder notarial ruso «la traducción matrioska».

Una de las cosas que me parecen más interesantes de traducir documentos y jurarlos es el laberinto burocrático en el que nos tenemos que meter a veces.

Decía un profesor mío de traducción que viajar a otro continente se parece a fotocopiar un documento sobre una transparencia, un acetato, con un tamaño ligeramente mayor o menor que el original. Cuando ajustas una esquina y parece que encaja, la copia no se ajusta del todo por el otro lado. Es equivalente, pero no es idéntico.

Un águila bicéfala en San Petersburgo.

Un águila bicéfala, como nuestro poder notarial, en San Petersburgo. Fotografía de Jonas Forth.

A la hora de realizar la traducción jurada de un poder notarial para Rusia, nos encontramos con que es necesario que sea muy equivalente. Casi idéntico. De lo contrario, no nos permitirán ejercer las facultades listadas en el poder. Os lo explico:

  1. En primer lugar, como para cualquier poder notarial, debemos establecer a qué facultades nos autoriza este documento. Normalmente, si vamos a necesitar este tipo de autorización, es porque tenemos una persona allí que colabora con nosotros.
  2. En segundo lugar debemos obtener una redacción de un poder tal y como se requiere en Rusia, en ruso. Vuestro colaborador deberá ponerse en contacto con un despacho legal o notarial que le asesore y le facilite el texto que contenga las fórmulas necesarias para que sea válido.
  3. A continuación, realizaremos una traducción no jurada del ruso al español. Podéis encargárnosla desde la web (desde este enlace por ejemplo) y llamarnos (+34 868 05 08 16) o escribirnos (a info [arroba] juramelo.es) para decirnos que es para este trámite. Os recomendamos que para ello contéis con profesionales de la traducción jurídica, como los que tenemos en Júramelo. No olvidéis que para esta lengua hay que tener en cuenta que los nombres propios se adaptan, con lo que para este paso es necesario tener claro cómo se van a adaptar.
  4. Ahora que tenemos el texto traducido al español, debemos solicitar un poder notarial en España que incluya ese texto. De este modo, el texto contendrá tanto las fórmulas y requisitos necesarios para que el poder sea válido aquí como para que en Rusia también sea reconocido.
  5. El siguiente paso es ponerle la apostilla de la Haya. Podéis leer acerca de este tipo de legalización en nuestro artículo de preguntas y respuestas sobre la apostilla de la Haya.
  6. Por último, bastará con realizar una traducción jurada del poder español al ruso, en la que mantendremos el texto inicial para que se acepte en Rusia sin problemas.
La traducción matrioska, una traducción jurada dentro de otra dentro de… Imagen de Rufus Gefangenen

La traducción matrioska, una traducción jurada dentro de otra dentro de… Imagen de Rufus Gefangenen

Esperamos que esta explicación os haya resultado útil. ¿Conocéis alguien que haya necesitado este tipo de trámite? ¿Cómo lo resolvió? ¡Contadnos vuestras experiencias en los comentarios!

Большое спасибо!

Comprueba el precio y el plazo del primer paso, con nuestra calculadora:

Traducción jurada de documento notarial ruso

Los nombres propios de lenguas con otros caracteres y su traducción jurada

¿Tienes que encargar una traducción jurada desde una lengua con otros símbolos? ¿Deseas traducir un documento a un idioma que no se escribe con nuestro abecedario? Pues en Júramelo.es te explicamos cómo ahorrarte quebraderos de cabeza.

Una camiseta con texto en persa (Foto: Mohammed Nairooz https://www.flickr.com/photos/nairoozdotcom)

Una camiseta con texto en persa (Foto: Mohammed Nairooz)

La escritura del español

El español, o castellano, utiliza letras del alfabeto latino. La Real Academia Española de la lengua nos recuerda que el abecedario español está hoy formado por el siguiente conjunto de caracteres:

A, B, C, D, E, F, G, H, I, J, K, L, M, N, Ñ, O, P, Q, R, S, T, U, V, W, X, Y, Z, a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l, m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z

Ahora bien, amigas y amigos, vivimos en un planeta con multitud de formas de comunicación y muchas de ellas se escriben con otros símbolos. Escribir palabras de un sistema con símbolos de otro se llama transcribir o transliterar. Si no lo leísteis, ya os enseñamos caracteres exóticos en un artículo anterior.

Realiza tus trámites bien a la primera

La primera vez que se transcribe un nombre de un sistema de escritura a otro es cuando más atención debemos poner. Por ejemplo, si conseguimos un diploma en ruso, o en árabe, veremos que está redactado con una escritura diferente y es posible que nuestro nombre, en ese título académico, se encuentre escrito con otras letras. Deberías apuntar cómo se ha escrito en el otro sistema de escritura, con sus caracteres o símbolos propios.

Porque no siempre se transcribe igual entre dos sistemas:

Анастасия > Anastasiâ
Анастасия > Аnastasiya

Es importante que tu nombre, apellidos y otros datos personales coincidan siempre cuando se escriben con otros caracteres. Esta es la clave para evitar malentendidos y bloqueos administrativos si se transcriben de manera distinta en dos sitios. Y cuando solicites la traducción, jurada o no, de un documento con tu nombre, comunica al traductor jurado cómo se transcribió por primera vez.

Teclado mixto caracteres latinos / kana japonés (Hisakuni Fujimoto https://www.flickr.com/photos/hisa)

Teclado mixto caracteres latinos / kana japonés (Hisakuni Fujimoto)

Podéis transcribir algunos en esta web sobre transliteración. Pero, atención, nuestro consejo es que siempre consultéis con una traductora o un traductor profesionales.

Comprueba cuánto puede tardar una traducción jurada, pulsando aquí.

 

Otros sistemas de escritura en las traducciones juradas

¿Cómo que no todo se escribe con «letras normales»? Pues no. Y hay traducciones sencillas y traducciones juradas que pasan por cambiar no solamente de idioma, sino de un sistema de escritura a otro. Desde Júramelo.es te enseñamos algunos de estos sistemas.

En la historia ha existido una multitud de símbolos, desde la escritura cuneiforme o los jeroglíficos, hasta el «reciente» sistema braille para personas con discapacidad visual, que data del siglo XIX. Hoy en día convivimos con muchos de ellos.

Los sistemas de escritura con los que más experiencias tenemos a día de hoy son los siguientes:

El alifato

El alifato es un alfabeto que se utiliza en muchas lenguas de Asia y África, como el árabe, el persa o el urdu. Como curiosidades, se escribe de derecha a izquierda, la misma letra tiene distintas formas si va en un lugar u otro de la palabra y no realiza distinción entre mayúsculas y minúsculas. Los libros, los documentos y, por supuesto, las traducciones al árabe se abren hacia la derecha, en sentido inverso de como se hace en español, por ejemplo.

Tipos de una máquina de escribir árabe (Adwoa Bagalini http://www.retrotechgeneva.net)

Tipos de una máquina de escribir árabe
(Adwoa Bagalini)

El alfabeto cirílico

El alfabeto cirílico fue creado expresamente para obtener un código con el que escribir los sonidos de las lenguas eslavas antiguas. Se atribuye a los hermanos San Cirilo y San Metodio y fue «inventado» a partir de caracteres latinos y griegos, más algún otro carácter totalmente nuevo. Este alfabeto se utiliza hoy en día en idiomas eslavos. Los traductores jurados de ruso, de búlgaro o de ucraniano deben escribir con alfabeto cirílico.

Alfabeto cirílico (Nick Sherman https://www.flickr.com/photos/nicksherman)

Alfabeto cirílico en Helvetica (Nick Sherman)

La escritura china

En el caso del chino, los símbolos no son fonéticos, como en los anteriores. Cada símbolo corresponde a una idea (y a veces se corresponde con otros elementos). Cada uno de estos símbolos o caracteres, a menudo compuesto de varios símbolos, se llama ideograma. Las palabras se forman con uno o varios ideogramas. Se puede escribir tanto de arriba a abajo y luego hacia la izquierda, como de izquierda a derecha.

Una clase de caligrafía china (Axel Rouvin https://www.flickr.com/photos/evdaimon)

Una clase de caligrafía china (Axel Rouvin)

La escritura del japonés

En japonés, se utilizan ideogramas heredados del chino, muy similares a los de esa lengua. Y, además, se utilizan dos silabarios. En estos conjuntos de símbolos, cada uno representa una sílaba. Ambos silabarios cuentan con los mismos sonidos, pero se utilizan para expresar elementos diferentes de la lengua. Las palabras en japonés pueden estar formadas por un solo ideograma o por una sílaba, por varios ideogramas o varias sílabas, o por una combinación de ambos.

Entrada de texto en japonés en un móvil (Niels Heidenreich https://www.flickr.com/photos/schoschie)

Entrada de texto en japonés en un móvil (Niels Heidenreich)

El alfabeto griego

Este es más «alfabeto» que ninguno, porque empieza por alfa y beta. En la Grecia moderna se utilizan casi los mismos caracteres que en la clásica. Aquí los tenéis:

Α/α, Β/β, Γ/γ, Δ/δ, Ε/ε, Ζ/ζ, Η/η, Θ/θ, Ι/ι, Κ/κ, Λ/λ, Μ/μ, Ν/ν, Ξ/ξ, Ο/ο, Π/π, Ρ/ρ, Σ/σ/ς, Τ/τ, Υ/υ, Φ/φ, Χ/χ, Ψ/ψ, Ω/ω

¿Alguna vez te has encontrado con otros tipos de escritura? ¿Qué te han parecido? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

Con estos idiomas o con otros, puedes ver el precio de una traducción jurada, pulsando aquí.

Traducción jurada: el original vale escaneado, pero hazlo bien. Es por ti.

¿Qué está en juego con tu traducción jurada? ¿Por qué es importante que el escaneado esté bien hecho? ¿Y si es una fotografía? En Júramelo.es te resolvemos tus dudas.

A pesar de que estemos en el siglo XXI, algunos escritos aún existen únicamente en papel. Entre ellos, las traducciones juradas de traductoras y traductores jurados nombrados por el Ministerio de Asuntos Exteriores español. Entre ellos también, muchos de los documentos que se traducen se emiten principalmente en papel.

Pero Júramelo es una plataforma en línea, diseñada para agilizar la traducción de estos documentos, por lo que ¡en algún momento tiene que funcionar la tecnología de este siglo! Ese momento es el de extraer una versión digital a partir del documento en papel.

Las necesidades básicas

Ya explicamos en un artículo anterior lo que es la resolución del escáner, así que no nos repetiremos. También os hemos hablado de cómo fotografiar documentos para que los podamos traducir. Hoy queremos detallaros por qué es importante:

  • Que se vea cada página del documento completa hasta el borde.
  • Que se pueda leer e imprimir el documento correctamente.
No hace falta que montes esta instalación. Con un escáner corriente te basta.

No hace falta que montes esta instalación. Con un escáner corriente te basta.

La lectura del documento

La primera parte de una traducción de cualquier tipo es la lectura del documento en cuestión. Si nos encontramos con un original difícil de leer, partimos de una base peor con la que traducir más adelante. Si no está completo, corremos el riesgo de que la traducción deje de tener la validez que necesitamos de ella.

Así, es importante para reconocer con detalle:

  • Nombres de todo tipo (principalmente de personas y de lugares), que van a indicar quién se ve afectado por el documento o dónde se realizó una u otra acción.
  • Fechas, que pueden determinar la validez del documento o su efecto.
  • Códigos y números, que también pueden ser cruciales para definir datos clave del documento como el número de hijos, el registro de la empresa o una nota académica.
  • El texto que queda debajo de los sellos, que puede pertenecer a alguna de las categorías anteriores.

La validación de la traducción jurada

Como recapitulamos hace unos meses, desde inicios de este 2015, la traducción jurada se valida incluyendo el original. Así, el traductor jurado debe imprimir el documento escaneado, fecharlo y sellarlo después de la declaración jurada.

Para imprimir, hace falta tres veces más calidad que para ver algo en pantalla. Esto se debe a que la cantidad de puntos en una pantalla y en una impresora es diferente. Al imprimir, lo que en la pantalla se ve razonablemente bien, en el papel aparece aumentado y se pierde sensación de autenticidad.

¿Tienes alguna pregunta sobre el escáner? ¡Déjanosla en los comentarios!

Escanea bien y usa nuestros servicios.

 

La imagen que os hemos buscado es un escáner DaL instalado en la biblioteca de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata a través de un acuerdo con Wikimedia Argentina. Licencia CC.

Y este documento, ¿lo puedo presupuestar automáticamente?

Poco a poco, vamos añadiendo tipos de documento a nuestra herramienta para consultar precio y plazo tu traducción jurada. Llegado este punto, vamos a explicar a qué corresponde cada uno. Con ello, pretendemos facilitar que solicitéis presupuesto y que encarguéis vuestra traducción oficial sin complicaciones.

A continuación, cada nombre del listado y lo que puede incluir:

  • Partida de nacimiento: certificados de nacimiento de distinto tipo, como certificaciones literales extraídas de libros de registro o actas de nacimiento con otro formato.
  • Libro de familia: páginas sueltas o el libro completo.
  • Informe médico: informes generalistas o de especialidades, fichas de consulta médica, volantes, formulaciones específicas para la farmacia, resultados de pruebas, análisis o exploraciones, cartillas de vacunación.
  • Factura: facturas, albaranes, recibos, comprobantes y similares.
  • Nómina: cualquier recapitulación de salarios, pagos, honorarios, etc. laborales.
  • Certificado de matrimonio: diversos documentos acreditativos de una unión legal, como extractos de registro, actas firmadas en una ceremonia o documentos de unión de hecho, entre personas de igual o distinto sexo.
  • Documento notarial: actas, poderes, testimonios, testamentos o cualesquiera otras elevaciones a público de decisiones, pactos o acuerdos ratificados por un notario.
  • Documento judicial: alegaciones, presentación de pruebas, diligencias, autos o sentencias, apelaciones, comunicaciones y decisiones judiciales de toda índole.
  • Acta de defunción: certificaciones de fallecimiento de distinto tipo, como extractos literales de libros de registro, informes médicos de deceso u otras actas.
  • Acta de divorcio: diversos documentos acreditativos de una separación de pareja de hecho o de un matrimonio, como acuerdos de separación, actas firmadas por las partes en una ceremonia o documentos de unión de hecho, entre personad de igual o distinto sexo.
  • Certificado de notas: certificación académica personal, cartillas de calificaciones, extractos de calificaciones universitarias, informativos u oficiales, de educación infantil, enseñanza primaria y secundaria, grados formativos profesionales o universitarios.
  • First Certificate in English (FCE Cambridge): certificado preliminar (PET), inicial (FCE), avanzado (CAE), de dominio (CPE), examen TOEFL, así como examenes internacionales IELTS y TOEIC.
  • Certificado de penales: certificación negativa de penales, o cualquier documento en el que se acredite el estado de antecedentes penales de una persona.
  • Título académico: resguardo, título, diploma o certificado de formación de cualquier nivel.
  • Contrato de alquiler: contrato de renta de vivienda o local comercial.
  • Certificado de empadronamiento: diversos certificados, actas, extractos o similares del censo indicando la inscripción de una persona a ese registro o la salida de ese registro.
  • Fe de vida: documentos que atesten que una persona está estado civil determinado.
  • Impuestos españoles: declaraciones tributarias, impuestos de la renta, declaraciones de IVA trimestrales.

Para cualquier otra cosa, tenemos la categoría «Otros documentos». Se trata de una opción que os permite enviarnos los documentos y vuestros datos de contacto para que podamos prepararos un presupuesto nosotros.

¿Qué otros documentos echáis en falta? ¿Cuáles creéis que podrían entrar en estas categorías?

Consulta precio y plazo en un santiamén

Imagen destacada de Ken Teegardin bajo licencia CC.

¿Es posible jurar una traducción existente: cotejar, firmar y sellar?

¿Se podría jurar un texto que esté ya traducido? ¿Cuándo se hace? ¿Por qué? ¿Cómo? Se puede, pero ocurre en contadas ocasiones.

Habitualmente, como traductor jurado, parto de un texto original, que yo mismo traduzco, certifico, firmo y sello. Sin embargo, a veces nos preguntan si es posible jurar una traducción que ya está hecha.

correccion-de-documentos-texto

Os pongo un ejemplo concreto, de un cliente que nos preguntó lo siguiente:

Os escribo porque necesito enviar mis títulos y boletines de notas traducidos al francés para inscribirme en un máster y ciertas universidades francesas sólo aceptan documentos con un sello jurado. Como ya tengo las traducciones realizadas por un amigo traductor francés, me gustaría saber si podríais verificarlas y sellarlas si estimáis que la traducción es correcta (me gustaría conservar las traducciones que ya tengo).

Vaya por delante que la potestad de decidir si se jura una traducción existente es de la traductora jurada o el traductor jurado que vaya a certificar la traducción e imponer su firma y sello. Así, podéis preguntarnos sin problema, pero siempre tendremos que comprobar si nosotros o alguno de nuestros compañeros traductores jurados está dispuesto a hacerlo, y puede acabar costando lo mismo o más que hacerla de nuevo.

¿Qué hace falta?

Para que un traductor responda a esa pregunta necesita ver el texto original y la traducción. No todos los textos traducidos han sido creados iguales. En muchos casos, el criterio de traducción de la persona que dará la traducción por jurada es distinto que el de quien la tradujo. Otras veces, la traducción propuesta es de una calidad deficiente. En otros casos, es una traducción realizada con una herramienta automática, sin revisar ni afinar.

Como en todos los servicios, uno de los factores con los que medimos nuestro trabajo y esfuerzo es el tiempo. De este modo, si nos encontramos con un texto que nos llevará más tiempo revisarlo que traducirlo, es muy posible que nos neguemos a jurarlo. Alguno de nuestros compañeros tiene como política negarse a jurar traducciones ajenas. Y están en su completo derecho a hacerlo.

¿Cómo se hace?

En caso de que la traducción propuesta sea aceptada para ser jurada, primero hay que revisarla. La traducción jurada conlleva una responsabilidad. La manera de mantener esa responsabilidad es comprobando elemento por elemento que el contenido de la traducción propuesta se corresponde con el original presentado.

Según se van encontrando errores, omisiones o matices que mejorar, se van arreglando. De este modo, cuando hayamos terminado de revisar la traducción podremos certificarla y con tranquilidad.

Dicho esto, os recordamos que los traductores no somos de piedra y que podemos tener en cuenta las necesidades de una traducción, como os decíamos cuando nos preguntábais si podíamos hacer la tradución jurada de tal o cual manera.

¿Podéis hacer la traducción jurada así?

En ocasiones, algunos clientes nos preguntan si podemos incluir tal o cual cosa en el texto traducido. Aunque parece una obviedad, la respuesta más común será antes «no» que  «sí». Sin embargo, a veces es posible.

Una traducción, oficial o no, es el resultado de expresar en una lengua lo que está escrito o se ha expresado antes en otra. Al cambiar de idioma, todo aquello que no haga referencia a datos y nombres propios queda sujeto a interpretación. Sin embargo, en el caso de la traducción jurada, la gran mayoría de las veces trabajamos con documentos que contienen bastante información de ese tipo y esos datos no se pueden modificar así como así.

Además, vaya por delante que la responsabilidad del resultado es de la persona que traduce, firma y sella estas traducciones juradas.  Por ello, no se puede exigir que se adapte a algo sin que esa persona que certifica la traducción no lo tenga claro.

¿Qué suele pedir la gente?

A veces nos piden que no traduzcamos parte de un texto, una página, etc. o que solamente traduzcamos una parte. Aquí la respuesta es clara: ​las traducciones juradas únicamente pueden realizarse de documentos completos. La certificación jurada según ley indica que «es traducción fiel y completa al [lengua de destino] de un documento redactado en [lengua de origen]». Por lo tanto, la traducción jurada debe ser siempre de documentos completos y no de fragmentos.​

En un encargo reciente, nos solicitaban esta redacción:

«A tal efecto habiendo visto el documento original, CERTIFICO por la presente, que éste (incorporada) es una copia exacta y completa del documento original y que la foto expuesta en él, se corresponde con la titular» debería ser traducido en inglés exactamente como «Having seen the original document I hereby certify that this is a complete and accurate copy of the original document and that the photograph shown on it bears a true likeness to the individual». Obviamente, si el traductor considera que la traducción no se ajusta puede poner lo que estime conveniente. Esta frase se dio en inglés así al notario para que la incorporará al acta.

Y no nos opusimos. ¿Por qué? Pues para empezar, porque esto de asumir que podemos decir que no, como profesionales nos gusta, porque muestra reconocimiento y respeto a nuestra labor. Y, como suele ocurrir en estos casos, facilita mucho que nos adaptemos a ello si es posible. Pero, principalmente, porque se avisó con tiempo y se pudo comprobar que esa versión del texto traducido quedaba ajustada al original.

Igualmente, nos encontramos con casos más claros, como los de documentación académica. En estos, la preocupación se centra en la conversión de las calificaciones y en los nombres de las disciplinas. Así, por ejemplo, a veces nos piden que convirtamos una nota o que utilicemos una denominación concreta de un título universitario. Pues bien, esto no siempre es posible.

La función de la persona que emite una traducción certificada es reflejar, en la medida de lo posible, la calificación como la interpreta el sistema original. Su función no es la de convertir notas. Cada sistema educativo tiene un baremo propio, que se muestra en información en forma de datos. Así pues, no es como traducir una medida, que basta con convertirla o copiarla. Es preciso mantener la proporción del original y no hacer conversión en sí. La conversión la deben realizar las entidades formativas implicadas.

Con respecto a la denominación de temas, disciplinas académicas y títulos, dependerá de si hay más de una manera de llamar a lo que aparece en el original o no. Es un caso delicado, pero a veces es posible: ‘oculista’ puede considerarse sinónimo de ‘médico oftalmólogo’, por ejemplo, llegado el caso.

¿Qué hago con lo mío, entonces?

Solicitar una traducción determinada de un texto dado tampoco es que sea una  locura. Las traducciones certificadas por un traductor o una traductora jurados tienen fines especialmente particulares: inscribir un contrato internacional, asentarse en una ciudad extranjera o convalidar un título de estudios de otro país, por ejemplo. En algunos casos, hay requisitos que cumplir que dependen de esos documentos. Sin embargo, debemos tener claro que normalmente esos requisitos no dependen de la traducción, sino del original. En principio, lo que no venga en el original, no se puede poner.

  • En primer lugar, habla con la organización, oficina y persona concretas que vayan a recibir la traducción jurada. Asegúrate de qué necesitan y por qué.
  • En segundo lugar, no descartes hablar con quien redactara el documento original. En algunos casos es más fácil que se adapten de lo que parece. Entendemos que hay documentos normalizados (títulos, extractos de registros, carnets y pasaportes, entre otros) que no pueden modificarse, claro está.
  • En tercer lugar, que no te importe solicitarlo, teniendo en cuenta todo lo que te explicamos aquí, por supuesto. Si realizas un pedido desde la web de juramelo.es, no dudes en avisarnos en cuanto obtengas tu localizador.
Que digo yo, que con lo que cuesta podría ser como yo digo ¿no?

Que digo yo, que con lo que cuesta podría ser como yo digo ¿no?

Total, ¡si te voy a pagar!

Acabaré con una anécdota de un amigo profesor universitario, que recibió la visita de un estudiante a su despacho después de ver que no había aprobado. El alumno se dirigió a el de esta manera:

– Tú eres un tío guay y casi tengo un suficiente ¿por qué no me apruebas? Total, a ti te van a pagar igual.
– A mí por lo que me pagan no es por aprobar o  suspender en sí. A mí me pagan por la responsabilidad que conlleva analizar si vales o no vales.

Pues aquí igual. Lo que nos hace traductores-intérpretes juradas y jurados es nuestro conocimiento, experiencia y nombramiento para traducir transmitiendo los datos con rigor. Lo que está no se nos debe escapar y lo que no está no lo podemos colar.

Comprueba cuánto puede tardar una traducción jurada, pulsando aquí.

¿Alguna vez habéis tenido problemas por la información que aparece en un documento? ¿Cómo lo habéis resuelto?

Actualización. Nos comenta desde Facebook André Höchemer, uno de nuestros traductores jurados de alemán, lo siguiente:

Excelente artículo, aunque quisiera matizar que consulté hace tiempo a la Oficina de Interpretación de Lenguas [el organismo oficial que regula la traducción jurada en España] sobre el concepto de «traducción fiel y COMPLETA». Adjunto mi pregunta y la respuesta recibida:

«¿Es posible presentar una traducción jurada de partes de un documento y no de su totalidad?» (André Höchemer)

El término «completa» se refiere, obviamente, a la correspondencia entre el original del que se ha pedido la traducción y ésta, pero puede tratase de un fragmento de un texto, un capítulo de un libro, etc., siempre que el original quede debidamente identificado.

En este sentido, es necesario también tener en cuenta qué exige el organismo que pide la traducción, ya que si bien resulta posible hacer traducciones parciales, tal como responde la OIL, si el organismo de destino pide traducciones completas, no aceptará partes. (+info)

¡Muchas gracias por tu comentario, André!

Traducción jurada: la nueva ley en 5 titulares

Efectivamente, ha cambiado la legislación que se aplica a la traducción jurada en España. El día 6 de noviembre se publicó en el Boletín Oficial del Estado esta orden que revisa la obtención del título de Traductor-Intérprete jurado. Entró en vigor el 16 de noviembre de 2014.
Os contamos los cinco puntos clave en titulares, como en el Telediario.

Nueva legislación sobre traducción jurada

  • 1. Ahora es obligatorio adjuntar una copia del original sellada y firmada fechada

Exacto. «A efectos de la comprobación de la autenticidad del original a partir del cual se ha efectuado la traducción, deberá acompañarse copia del mismo, sellado y fechado en todas sus páginas».

  • 2. El sello de traductor jurado no podrá llevar datos de contacto

El modelo de sello que se requiere a partir de ahora para validar las traducciones juradas no contiene la dirección y queda reducido a la mínima expresión. Debe responder al siguiente modelo [sic]:

(NOMBRE Y APELLIDOS)
Traductor/a-Interprete Jurado/a de (IDIOMA)
N.º (NÚMERO DE T/I JURADO)

 

A partir de esta semana, los traductores e intérpretes jurados ya nombrados tendremos dos años para cambiar el sello. 

  • 3. El examen será casi igual, pero tendrá temario para la primera prueba

Para participar en los exámenes no cambian los requisitos. Es preciso ser mayor de edad, de nacionalidad española, de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo, así como tener una titulación superior válida en este nuestro Estado español.

En las convocatorias, ahora se presentará un anexo con las materias del primer examen. Además, se incluye la posibilidad de responder a la convocatoria por vía telemática, así como se establecen las webs del ministerio y de información pública como espacio donde se anunciarán los resultados (www.exteriores.gob.es y 060.es).

El nuevo examen para traductores jurados se compone de tres ejercicios (A, B y C), uno de ellos con tres pruebas. En cada prueba se obtendrá un resultado eliminatorio («apto» / «no apto»):

A) Examen tipo test: gramática y terminología.
B.1) Traducción sin diccionario al castellano.
B.2) Traducción sin diccionario a lengua extranjera.
B.3) Traducción económica/jurídica al castellano, con diccionario (pero no valen los electrónicos [!])
C) Prueba de interpretación consecutiva y entrevista.

  • 4. La declaración jurada ahora especifica que nos nombra el Ministerio

Además, la declaración jurada también ha sido modificada y ahora especifica que la traductora o el traductor en cuestión lo nombra el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. La redacción queda tal que así:

Don/Doña [nombre y apellidos], Traductor/a-Intérprete Jurado/a de [idioma] nombrado/a por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, certifica que la que antecede es traducción fiel y completa al [lengua de destino] de un documento redactado en [lengua de origen].
En [lugar], a [fecha].

Por supuesto, esto no quiere decir en absoluto que los traductores jurados sean ahora funcionarios, trabajen para el Estado, ni nada por el estilo: «no confiere (…)  la condición de funcionario público ni supone el establecimiento de ningún vínculo orgánico ni laboral con la Administración General del Estado».

  • 5. El carné de traductor-intérprete jurado ahora será de plástico y en color (probablemente)

Por último, se actualiza el carné de traductor-intérprete jurado, que dejará de ser una cartulina con una foto y un sello para adaptarse al siguiente modelo (¿os dais cuenta de que el BOE no está en color aún?):

Nuevo carné de traductor-intérprete jurado

Nuevo carné de traductor-intérprete jurado

Los traductores e intérpretes jurados ya nombrados tendremos cinco años para cambiar el carné.

Os recordamos que  podéis encontrar todos los detalles en la «Orden AEC/2125/2014, de 6 de noviembre, por la que se dictan normas sobre los exámenes para la obtención del título de Traductor-Intérprete Jurado».

¿Qué os parece? Nos gustaría saber la opinión de traductores, clientes y demás afectados. Nos encantará leer vuestra opinión en los comentarios.