La nacionalidad española: opción o carta de naturaleza

Como ya os hemos contado, las formas más habituales de obtener la nacionalidad española son ser español de origen (ius sanguinis) y residir en España durante un tiempo determinado (ius domicilii). También había posibilidades para quien nace en suelo español (ius solis).

Hoy hablaremos de las otras opciones para conseguir la nacionalidad. Una entra dentro de los casos habituales, obtenerla por opción (ius optandii), y la otra constituye algo verdaderamente excepcional: la carta de naturaleza.

Te pueden conceder la nacionalidad española por opción si eres mayor de edad, cuentas con otra nacionalidad y decides obtener la nacionalidad española:

  • Si tu padre/madre fueron (matiz importante) españoles, nacieron en España o se descubre que eran españoles.
  • Si, siendo mayor de 18 años, fuiste adoptado por un español.
  • Si, siendo mayor de 18 años, se puede documentar que naciste en España.
  • Si estás bajo la patria potestad de una persona española.

Y por último, existe otra forma de conseguir la nacionalidad que es por gracia divina gubernamental, llamada «por carta de naturaleza». Esta carta la concede el Gobierno, a través de un Real Decreto, y tiene carácter excepcional.

Algunas de las personas agraciadas por esta nacionalización exprés son:

  • Una lista de unos 45 deportistas de élite entre los que se encuentran Nikola Mirotic y Serge Ibaka.
  • Tres de los componentes del grupo musical y humorístico Les Luthiers.
  • Seis científicos.
  • Personajes del mundo artístico como Ricky Martin o Benicio del Toro.
  • La viuda del activista cubano Oswaldo Payá.
  • 24 traductores que han colaborado con la Defensa española en el exterior.
  • Las víctimas de los atentados del 11-M que no contaban con la nacionalidad aún.

Otras curiosidades

Al investigar para contaros todo esto con el máximo detalle, hemos aprendido que los Estados Unidos de América permiten a sus ciudadanos renunciar a su nacionalidad con cierta facilidad. Así, como ciudadana o ciudadano de los EE. UU., se puede abandonar la ciudadanía desde un consulado o embajada estadounidense para convertirse en apátrida. Sin embargo, a la ciudadanía española de origen solamente puedes renunciar si estás emancipado y se te ha concedido otra nacionalidad.

Y no podemos despedirnos de este tema sin hablar de la doble nacionalidad. El derecho español solo contempla que puedan compartir nacionalidad española los ciudadanos de Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial, Iberoamérica y Portugal.

Para el poseedor de cualquier otra nacionalidad (francesa, italiana, marroquí…), la adquisición de la nacionalidad española supone la renuncia automática a su anterior nacionalidad. Igualmente los españoles deben renunciar a la suya si se nacionalizan como ciudadanos de otro país.


Como imaginaréis, en la web del Ministerio de Justicia se encuentra la información completa y al día de lo que os resumimos aquí. Júramelo.es se encarga de facilitarte la traducción de los documentos. Podemos ayudar, pero nunca está de más asegurarse con quien os va a aceptar o denegar un trámite.

El español, ¿nace o se hace?

Muchas de las traducciones juradas que realizamos en Júramelo.es están destinadas a conseguir la nacionalidad, bien española o bien de otros países. Y en nuestra vocación de servicio público os vamos a explicar las diferentes opciones que hay para poder ser español con papeles, además de serlo de corazón.

El español de origen es como los de Bilbao: nace donde le da la gana. Un español es español (o puede conseguir esta nacionalidad muy fácilmente) siempre y cuando alguno de sus progenitores o incluso abuelos es o fue español. A esto se le llama ius sanguinis y es una práctica muy habitual en aquellos países con pasado colonizador como España, Francia o el Reino Unido.

También se cuenta con nacionalidad española por lo que se llama ius soli, o derecho de suelo. Se trata de algo más común en los países colonizados y reconoce la nacionalidad a los nacidos en ese territorio.

Así, serás una persona española «de origen» si:

  • Naces en España y al menos uno de tus padres ha nacido en España. Aquí se excluyen los hijos de diplomáticos.
  • Naces en España y tus padres son apátridas o la legislación de origen no te concede una nacionalidad.
  • Naces en España, no se sabe quiénes son tus padres y tu primer domicilio conocido está en España.
  • Si eres menor de 18 años y te adopta un español.

Os iremos explicando el resto de las formas en las que se puede obtener o reconocer la nacionalidad española en próximos artículos. Mientras tanto, os animamos a que nos contéis vuestras anécdotas, hagáis preguntas o compartáis lo que os apetezca.

Actualización: Este es un comentario que nos ha dejado Berna Wang en Facebook.

La clave (y que mucha gente no entiende, posiblemente porque ha visto muchas pelis estadounidenses) es que lo de la ley del suelo sólo se aplica en los casos que se mencionan en el post. Pero por el mero hecho de nacer en España, no eres español automáticamente. En España y en muchos países cuyas leyes derivan del derecho romano, lo que impera es la ley de la sangre: aunque nazcas aquí, tienes (automáticamente) la nacionalidad de tus padres. A diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos y otros países.

Aprendido en carne propia, que resulta que yo fui china hasta los 12 años o así y no lo supe hasta tiempo después, cuando fui a tramitar no recuerdo qué, porque nací aquí y estaba convencida de que, pero hasta que mis padres no juraron respetar los principios del Movimiento —lo juro— y les dieron la nacionalidad española, ni mis hermanos ni yo, nacidos en Madrid, adquirimos la nacionalidad.


Para tener toda la información al respecto de los trámites a seguir y documentos necesarios a presentar para conseguir la nacionalidad puedes visitar la web del Ministerio de Justicia. En Júramelo.es solo nos encargamos de facilitarte la traducción de los documentos. Esa es nuestra tarea y queremos centrarnos en hacerlo bien.

Imagen destacada de Ing Jorge bajo licencia CC