Sistemas jurídicos diferentes, ¿cómo se realiza la traducción jurada?

¡Lo prometido es deuda! En el artículo anterior te contamos qué dificultades se suelen encontrar en la traducción jurada cuando los sistemas jurídicos de dos países son muy diferentes. Pero, ¿cómo lo hacemos?, ¿se adapta nuestro documento al sistema legal del país al que lo presentamos?, ¿se mantiene tal cual y esperamos a que la autoridad que lo recibe lo acepte? Si sigues leyendo, te resolveremos estas dudas y otras que puede que ya te hayas planteado.

Soluciones para la traducción jurada en casos de divergencia legal

Soluciones. Imagen extraída de Pixabay

Soluciones. Imagen extraída de Pixabay

Aclaraciones

Uno de los recursos que más se utilizan es añadir una explicación de algo que puede que el lector no entienda o sepa entre corchetes. Algunos ejemplos concretos son:
  • el origen de los topónimos
  • la procedencia de poblaciones
  • los números de identificación de servicios públicos o identidad

Los que leerán el documento en el país de origen no tienen por qué conocer la información anterior. De esta manera, se pueden evitar malentendidos y la lectura del texto se hace más fácil .

También se suele añadir información entre corchetes de los siguientes aspectos de los textos, como bien indica Francisco Javier Casas:
  • Firmas ilegibles de los encargados del Registro Civil
  • Sellos de las instituciones a las que pertenecen

Adaptaciones

Puede que penséis que la traducción jurada no se puede adaptar porque, al fin y al cabo, es un documento oficial. Sin embargo, los traductores, muchas veces, también hacen la función de asesores jurídicos.
¿Esto quiere decir? Que, aunque el lector final de la traducción jurada sea un experto en la materia, probablemente no esté familiarizado con el sistema jurídico del que procede el documento. Puesto que la función del traductor jurado es facilitar la comprensión, este recurso se utiliza a menudo. De esta manera, creará un texto equivalente, que mantendrá la «esencia» del original y salvará las diferencias con el sistema jurídico de origen.
«Mimetismo» Imagen de Carlos Alberto Novelino de Amorim en Flickr

«Mimetismo» Imagen de Carlos Alberto Novelino de Amorim en Flickr

Formato

Hay otros datos que aparecen en los documentos oficiales que, a primera vista, parece que no necesitan traducción. Estos datos son: los nombres propios, la fecha o la dirección postal.

Es verdad que lo que se dice traducir no se traducen, pero en algunos casos si es necesario adaptarlos. Con el nombre propio nos referimos al orden de nombre y apellidos. Estos se colocarán según la forma que adquieren habitualmente en documentos similares el el país de destino. Otra cuestión es el número de apellidos, que también puede ser un poco problemático. Tanto que, como me contó una profesora mía, en E.E.U.U. detuvieron a un hombre por darle un nombre falso a la policía ¡y resulta que simplemente le había dicho su primer apellido! Calma, esto es solo un caso aislado, pero ha ejemplificado muy bien esta situación, ¿verdad?

En cuanto a la fecha, según el país donde se reciba la traducción, deba cambiarse el orden y, en vez de presentar el formato dd/mm/aaaa, se exprese de la siguiente manera: mm/dd/aaaa. Lo mismo pasa con el orden de los datos que aparecen en la dirección postal.

Preparación del documento original

En ciertos casos, sabiendo las diferencias que existen entre los distintos países, se puede redactar el original teniéndolas en cuenta. Si queréis saber a qué nos referimos, tenemos un ejemplo claro en un artículo sobre la traducción jurada del poder notarial ruso.

Por hoy, esto es todo. Esperamos que este artículo os haya resultado de utilidad y, si por casualidad, necesitas una traducción jurada, en Júramelo te prestamos este servicio. Además de que puedes el pedirnos presupuesto de tu traducción jurada sin compromiso.

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Fuentes:

Sistemas jurídicos diferentes, ¿sirve de algo la traducción jurada?

¡Pues claro! Los sistemas jurídicos son diferentes en todos los países y, aún así, realizamos traducciones juradas todos los días. A pesar de que pueda complicarse, sigue siendo posible realizar la traducción jurada de sus documentos. Si quieres saber de que tipo de complicaciones hablamos, sigue leyendo, te lo contamos.

«Barrera abierta...» Imagen de Astrid Alonso en Flickr

«Barrera abierta…» Imagen de Astrid Alonso en Flickr

Dificultades ante la divergencia de sistemas jurídicos

Una de las trabas de la traducción jurada es, por ejemplo, que un documento concreto no exista como tal en el país en el que se va a presentar. Algunos ejemplos de este tipo de textos son:

  • Autorización ante notario de los padres para contraer matrimonio frente a certificado de capacidad nupcial
  • Contrato o acuerdo de matrimonio frente a certificado o acta de matrimonio
  • Acta de repudio frente a demanda de divorcio
  • Licencia de matrimonio

Además, hay que tener en cuenta que los sistemas jurídicos se construyen a raíz de la cultura de cada país, por lo que es imposible que haya dos iguales. Esto influye también a la traducción jurada de sus documentos. Un hecho curioso que se ilustra en el artículo de Roberto Mayoral, es que en una partida de nacimiento paquistaní no incluye el nombre de la madre pero sí los datos relativos a la religión o casta.

Lo que pasa en estas situaciones, sobre todo con el aumento del número de migraciones, es que los países de origen se están modificando los documentos para que incluyan la información necesaria para el país de destino.

¡Cuánto papeleo! Imagen extraída de Pixabay

¡Cuánto papeleo! Imagen extraída de Pixabay

Otro aspecto que suele diferir entre sistemas legales son las «figuras jurídicas», es decir, aquellas realidades que forman parte del sistema de un país pero en otro no.

Podríamos enumerar una larga lista de diferencias, pero como ya os hemos hecho una idea de algunas de las más comunes, pero queda por resolver una cuestión: ¿qué suelen hacer los traductores cuando  pasa esto?

Tendrás que esperar al próximo artículo para saber la respuesta. En él, te contaremos qué solemos hacer los traductores para salvar estas diferencias y cuáles son los recursos que solemos utilizar. Mientras tanto, si necesitas una traducción jurada, en Júramelo te prestamos este servicio. Además de que puedes el pedirnos presupuesto de tu traducción jurada sin compromiso.

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Fuentes:

 

¡ATENCIÓN! Hay que renovar el sello de traductor jurado en una semana

Como ya escribimos en su día, la Orden AEC/2125/2014 sobre el título de Traductor-Intérprete jurado introdujo una serie de cambios que modificaron algo más que el examen, como, por ejemplo, el formato del sello y del carné del traductor jurado.

El plazo que se estipuló para cambiar el sello era de dos años desde que la ley entrara en vigor (16 de noviembre de 2014), por lo que el lunes 15 de noviembre de 2016 es el último día.

«Deadline» Fecha límite

«Deadline»: fecha límite

Si aún no has cambiado el sello lo puedes hacer esta semana para poder seguir contando con un sello válido.

Formato del sello para las traducciones juradas

Modelo de sello

El sello deberá copiar este formato, tal cual. Un cambio importante para tener en cuenta con respecto al sello anterior es que ya no contiene datos de contacto. En su lugar, hay que incluir el número de Traductor-Intérprete jurado. Si no te lo sabes, se puede consultar buscando tu nombre en el listado del M.A.E.C. (el número aparece al lado).

Citamos la orden:

2. En el sello deberán figurar necesaria y exclusivamente, en castellano y sin adición de ninguna otra mención o símbolo, los siguientes datos:

a) Nombre y apellidos del Traductor/a-Intérprete Jurado/a.

b) Idioma o idiomas para cuya traducción e interpretación ha sido habilitado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

c) Número de Traductor/a-Intérprete Jurado/a.

Diseño del sello

Cuando vimos el modelo de sello, nos preguntamos si su diseño tenía que ser tan sobrio. Esto es lo que hemos podido averiguar al respecto:

  • Se recomienda que la tinta no sea negra (para que se distinga bien que la traducción es la original y no una fotocopia).
  • No se estipula el tipo de fuente: desde Júramelo te aconsejamos que utilices, si quieres, cualquier otra fuente, siempre que sea lo suficientemente formal (como para ponerlo en un documento que se entregará en algún organismo oficial) y ante todo legible.
  • Como máximo adorno, una orla lisa sin leyenda.
  • Hay que tener cuidado porque puede que la Oficina de Interpretación de Lenguas (la encargada de regularlo) lo rechace, como por ejemplo, si la forma es otra distinta a la rectangular.

En cuanto al tamaño no se detalla ninguna información. Podéis encontrar más detalles sobre él en la guía práctica que publicamos cuando la orden entró en vigor.

Formalización del sello ante el Ministerio de Asuntos Exteriores

Os preguntaréis cómo se notifica la la Oficina de Interpretación de Lenguas de que ya lo hemos renovado. ¡No hay que ir allí! ¡Calma! Vale con enviar un correo electrónico a esta dirección con el nuevo sello escaneado y los datos.

¡En un solo click!

¡En un solo click!

Recordatorio: renovación del carné de traductor jurado

El cambio en el formato del sello no fue la única innovación que estipuló la Orden de noviembre de 2014, también se ha cambiado el formato del carné. Te contamos todos los detalles aquí.

carnet_traductor_jurado

A partir del próximo 15 de noviembre quedarán tres años antes de que acabe el plazo. ¡Aún puedes evitar que te pase como con el sello!

En la sede electrónica del M.A.E.C. se encuentra toda la información necesaria para solicitar el nuevo carné. De todas formas, te informamos de que la tasa a pagar es de 6,12 € y se recomienda enviar el recibo a la Oficina de Interpretación de Lenguas por correo certificado a esta dirección:

OFICINA DE INTERPRETACIÓN DE LENGUAS MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES
Plaza de la Provincia 1
28012 – Madrid

Podemos recogerlo a la Delegación del Gobierno más cercana.

Esperamos que te haya resultado de utilidad este post ¡y recuerda que queda una semana!

Prisas. Imagen de Julián Contrera en Flickr

Prisas. Imagen de Julián Contrera en Flickr

Otras fuentes:

¿Y si me dicen que mi traducción jurada no sirve?

Si necesitas una traducción jurada, probablemente es porque tengas un asunto legal entre manos que necesites resolver. Como ya sabréis, casi todo −si no todo− lo que tiene que ver con lo legal va de la mano de lo que llamamos «papeleo».

Papeleo

Si, como a mí, os causa pánico, lo último que desearíais sería tener algún problema, y menos aún si se lleva a cabo en el extranjero. Uno de los miedos que pueden rondar por vuestra cabeza es tener algún contratiempo con las traducciones que necesitáis.

¡Qué no cunda el pánico! En este post os contamos qué hace válida a una traducción jurada.

La validez de la traducción jurada en España

La traducción jurada dota de efecto legal a un documento escrito en un idioma extranjero (si lo presentamos en España, claro) ante un organismo oficial. Estas traducciones las realizan traductores-intérpretes jurados que han sido acreditados por la Oficina de Interpretación de Lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores. Por lo tanto, las traducciones juradas que realicen serán documentos con validez oficial.

Formato

Sin embargo, para sean aceptadas como tal, es imprescindible que vaya acompañada del sello y firma del traductor-intérprete jurado. Además, deberá contener una certificación que acredite su carácter de traducción jurada. En el caso de que la certificación esté en una hoja aparte, no debería haber ningún problema si el papel es timbrado o si se indica una numeración.

Para que una traducción jurada sea válida se compondrá del texto traducido, la certificación firmada y sellada, así como una copia del original sellada y fechada.

Aquí podéis ver los ejemplos de certificado y sello que estipula el Boletín Oficial del Estado:

Modelo de certificado

Modelo de sello

En la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación hay un listado actualizado de los traductores jurados activos en España. Lo podéis consultar si queréis comprobar que vuestra traducción jurada la ha realizado un traductor-intérprete jurado oficial.

La validez de la traducción jurada en el extranjero

Voy a ir a este país y necesito presentar mi traducción jurada en tal institución, ¿la darán por buena?

Este tema no debería ser una fuente de preocupaciones innecesarias, ya que en los países con los que España mantiene una relación fluida —es decir, los países de la Unión Europea, los anglosajones y los países vecinos— se suelen aceptar las traducciones sin problema. De hecho, en casi seis años que estamos funcionando, hemos enviado muchas traducciones con ese fin y nunca nos han devuelto ninguna por motivos de este tipo.

De todas formas, os recomendamos que consultéis las dudas que os surjan en detalle con la persona y organización a la que se dirige. Aunque nosotros no hayamos tenido ningún contratiempo hasta ahora con instituciones ni organizaciones extranjeras, no hay ninguna norma universal que estipule qué tipo de traducciones juradas se aceptan o dónde. Normalmente, esto está sujeto a dos factores: los acuerdos entre países en cuestión y de lo que la organización en concreto acepte.

Aquí os dejamos una lista de preguntas que podéis plantear para presentar documentos en el extranjero:

  • ¿Necesitan que el documento original esté legalizado en algún consulado o embajada? ¿En cuál?
  • ¿Necesitan que la traducción sea jurada (certificada)?
  • ¿Valdría la certificación de un traductor jurado nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación español?
  • ¿Es preciso legalizar también la certificación de la traducción jurada (la firma y el sello del traductor)?

La validez de las traducciones juradas de Júramelo.es es idéntica a la del original ante la administración española

De todas maneras, nosotros os lo ponemos más fácil: en nuestra web Juramelo.es podéis pedir la traducción de cualquier documento legal que necesitéis. Nosotros la ponemos en manos de uno de nuestros 691 traductores jurados autorizados por el M.A.E.C.

¡Y en 48 horas puedes tener tu traducción certificada y sellada en casa!

Foto "Compra online" de Marcela Palma en Flickr

¡Y sin salir de casa! Foto «Compra online» de Marcela Palma en Flickr

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Fuentes:

La traducción matrioska: traducción jurada de ruso de un poder notarial

Para que un poder notarial jurado sirva en Rusia y en España se tienen que dar una serie de requisitos. Os explicamos cómo solicitar la traducción jurada de este documento de autorización sin quebraros la cabeza más de lo necesario (que tampoco es moco de pavo). Hemos llamado a este método de traducción jurada de un poder notarial ruso «la traducción matrioska».

Una de las cosas que me parecen más interesantes de traducir documentos y jurarlos es el laberinto burocrático en el que nos tenemos que meter a veces.

Decía un profesor mío de traducción que viajar a otro continente se parece a fotocopiar un documento sobre una transparencia, un acetato, con un tamaño ligeramente mayor o menor que el original. Cuando ajustas una esquina y parece que encaja, la copia no se ajusta del todo por el otro lado. Es equivalente, pero no es idéntico.

Un águila bicéfala en San Petersburgo.

Un águila bicéfala, como nuestro poder notarial, en San Petersburgo. Fotografía de Jonas Forth.

A la hora de realizar la traducción jurada de un poder notarial para Rusia, nos encontramos con que es necesario que sea muy equivalente. Casi idéntico. De lo contrario, no nos permitirán ejercer las facultades listadas en el poder. Os lo explico:

  1. En primer lugar, como para cualquier poder notarial, debemos establecer a qué facultades nos autoriza este documento. Normalmente, si vamos a necesitar este tipo de autorización, es porque tenemos una persona allí que colabora con nosotros.
  2. En segundo lugar debemos obtener una redacción de un poder tal y como se requiere en Rusia, en ruso. Vuestro colaborador deberá ponerse en contacto con un despacho legal o notarial que le asesore y le facilite el texto que contenga las fórmulas necesarias para que sea válido.
  3. A continuación, realizaremos una traducción no jurada del ruso al español. Podéis encargárnosla desde la web (desde este enlace por ejemplo) y llamarnos (+34 868 05 08 16) o escribirnos (a info [arroba] juramelo.es) para decirnos que es para este trámite. Os recomendamos que para ello contéis con profesionales de la traducción jurídica, como los que tenemos en Júramelo. No olvidéis que para esta lengua hay que tener en cuenta que los nombres propios se adaptan, con lo que para este paso es necesario tener claro cómo se van a adaptar.
  4. Ahora que tenemos el texto traducido al español, debemos solicitar un poder notarial en España que incluya ese texto. De este modo, el texto contendrá tanto las fórmulas y requisitos necesarios para que el poder sea válido aquí como para que en Rusia también sea reconocido.
  5. El siguiente paso es ponerle la apostilla de la Haya. Podéis leer acerca de este tipo de legalización en nuestro artículo de preguntas y respuestas sobre la apostilla de la Haya.
  6. Por último, bastará con realizar una traducción jurada del poder español al ruso, en la que mantendremos el texto inicial para que se acepte en Rusia sin problemas.
La traducción matrioska, una traducción jurada dentro de otra dentro de… Imagen de Rufus Gefangenen

La traducción matrioska, una traducción jurada dentro de otra dentro de… Imagen de Rufus Gefangenen

Esperamos que esta explicación os haya resultado útil. ¿Conocéis alguien que haya necesitado este tipo de trámite? ¿Cómo lo resolvió? ¡Contadnos vuestras experiencias en los comentarios!

Большое спасибо!

Comprueba el precio y el plazo del primer paso, con nuestra calculadora:

Traducción jurada de documento notarial ruso

El reverso (tenebroso) del título universitario

Cuando nos llega un título universitario a Júramelo.es algunas veces nos han preguntado si es necesario traducir el reverso del título.

Por lo general recomendamos que se traduzca, y sí que cuenta como una página extra. Nuestro sistema ya lo tiene en cuenta y generalmente por ello el precio por página es más económico que para otros documentos.

Mas o menos el mismo problema se presenta con los First Certificate de Cambridge. Aunque en estos documentos el reverso (al ser solamente una explicación del anverso) es irrelevante, se han dado casos de rechazo. Sí, con la burocracia hemos topado.

Legalmente, en una traducción jurada lo que hay que señalar es que, lo que antecede, es una traducción fiel y completa de un documento, como puedes ver en este artículo de nuestro blog.

Lego Vader and Stormtrooper plus a T Scrabble piece

Imagen destacada de Kristina Alexanderson bajo licencia CC.

Con lo que no se pueden hacer traducciones de fragmentos. Es más, los traductores jurados españoles, desde el último cambio de ley, tienen que adjuntar una copia del original a la traducción, con lo que quedaría patente comparando el original y la traducción jurada que en la traducción jurada falta texto.

Dicho todo esto, tendrás que preguntar en la entidad en la que vayas a presentar los documentos si te los aceptarían incompletos. Pero nosotros no podemos asumir esa responsabilidad, y nuestro trabajo es decirte que solo deben traducirse documentos completos.

Esperamos haberte sido de ayuda. ¿Quieres traducir tu título universitario con nosotros?

Imagen destacada de Kristina Alexanderson bajo licencia CC

¿Es posible jurar una traducción existente: cotejar, firmar y sellar?

¿Se podría jurar un texto que esté ya traducido? ¿Cuándo se hace? ¿Por qué? ¿Cómo? Se puede, pero ocurre en contadas ocasiones.

Habitualmente, como traductor jurado, parto de un texto original, que yo mismo traduzco, certifico, firmo y sello. Sin embargo, a veces nos preguntan si es posible jurar una traducción que ya está hecha.

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Os pongo un ejemplo concreto, de un cliente que nos preguntó lo siguiente:

Os escribo porque necesito enviar mis títulos y boletines de notas traducidos al francés para inscribirme en un máster y ciertas universidades francesas sólo aceptan documentos con un sello jurado. Como ya tengo las traducciones realizadas por un amigo traductor francés, me gustaría saber si podríais verificarlas y sellarlas si estimáis que la traducción es correcta (me gustaría conservar las traducciones que ya tengo).

Vaya por delante que la potestad de decidir si se jura una traducción existente es de la traductora jurada o el traductor jurado que vaya a certificar la traducción e imponer su firma y sello. Así, podéis preguntarnos sin problema, pero siempre tendremos que comprobar si nosotros o alguno de nuestros compañeros traductores jurados está dispuesto a hacerlo, y puede acabar costando lo mismo o más que hacerla de nuevo.

¿Qué hace falta?

Para que un traductor responda a esa pregunta necesita ver el texto original y la traducción. No todos los textos traducidos han sido creados iguales. En muchos casos, el criterio de traducción de la persona que dará la traducción por jurada es distinto que el de quien la tradujo. Otras veces, la traducción propuesta es de una calidad deficiente. En otros casos, es una traducción realizada con una herramienta automática, sin revisar ni afinar.

Como en todos los servicios, uno de los factores con los que medimos nuestro trabajo y esfuerzo es el tiempo. De este modo, si nos encontramos con un texto que nos llevará más tiempo revisarlo que traducirlo, es muy posible que nos neguemos a jurarlo. Alguno de nuestros compañeros tiene como política negarse a jurar traducciones ajenas. Y están en su completo derecho a hacerlo.

¿Cómo se hace?

En caso de que la traducción propuesta sea aceptada para ser jurada, primero hay que revisarla. La traducción jurada conlleva una responsabilidad. La manera de mantener esa responsabilidad es comprobando elemento por elemento que el contenido de la traducción propuesta se corresponde con el original presentado.

Según se van encontrando errores, omisiones o matices que mejorar, se van arreglando. De este modo, cuando hayamos terminado de revisar la traducción podremos certificarla y con tranquilidad.

Dicho esto, os recordamos que los traductores no somos de piedra y que podemos tener en cuenta las necesidades de una traducción, como os decíamos cuando nos preguntábais si podíamos hacer la tradución jurada de tal o cual manera.

Y tú, ¿cómo te llamas?

A veces me preguntan por el título de traductor Snoopye intérprete jurado que llevamos los profesionales de esta especialidad en España. La duda suele ser que qué es eso de “jurado” y a qué o quién prestamos nuestro juramento. Buena pregunta, pero la verdad es que, salvo excepciones como en el caso de las interpretaciones judiciales, no existe juramento alguno. ¿Entonces por qué llevamos este atributo? Por lo visto, se ha quedado como relicto de una ordenanza de 1563 con el título “Que haya número de intérpretes en las audiencias, y juren conforme a esta ley” (fuente: ATIJC, Asociación de Traductores e Intérpretes Jurados de Cataluña). Se podría pensar que, desde entonces, en más de 450 años, hubieran cambiado muchos aspectos y también nuestra nomenclatura, pero la verdad es que, a nivel judicial, la legislación se sigue manteniendo el juramento y, por lo tanto, el título de “intérprete jurado”: “En las actuaciones orales, el tribunal por medio de providencia podrá habilitar como intérprete a cualquier persona conocedora de la lengua empleada, previo juramento o promesa de fiel traducción.” (Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, fuente. Ver también el Portal Europeo de e-Justicia “Encontrar un traductor o intérprete jurados – España”).

La doble condición de traductor e intérprete fue ignorado por la legislación española durante mucho tiempo –hablando sólo de “intérprete jurado”–, hasta que en 2009 surgió una nueva normativa con el Real Decreto 2002/2009 que introdujo, entre otros, el siguiente cambio: “A efectos de actualizar y ampliar el horizonte de estos profesionales, se ha considerado necesario reflejar, en su denominación, su doble condición de traductores/as y de intérpretes jurados/as, pues en su labor desempeñan ambos tipos de funciones.” Y es que, aunque el antes citado juramento suele limitarse a la interpretación judicial, en términos generales siempre se ha hablado “traductor e intérprete jurado” para referirse a cualquier profesional con nombramiento oficial, y no sólo en España sino también en países de habla inglesa (“sworn translator and interpreter”), en Italia (“traduttore e interprete giurato”), en Francia (“traducteur et interprète assermenté”). En otros países de habla hispana, la denominación puede variar entre “traductor público”, “traductor certificado” y “traductor oficial” para referirse a la misma figura. Por cierto, esta última variante se usa a menudo para cubrir todas las denominaciones citadas y transmitir la idea de que se trata de un título profesional otorgado por el Estado, y no un título particular o privado.

Un caso interesante son los países de habla alemana, ya que cuentan con diversas denominaciones que suelen reflejar la vía de acceso a este título. En Alemania, los traductores e intérpretes habilitados para trabajar para los juzgados también deben prestar un juramento. Aun así, según qué región, su título varía, por ejemplo, entre “öffentlich bestellter Übersetzer/Dolmetscher” (literalmente: “traductor-intérprete nombrado oficialmente”) o “öffentlich bestellter und beeidigter/vereidigter Übersetzer/Dolmetscher” (“traductor-intérprete nombrado oficialmente y jurado”). Y es que dichos profesionales reciben un nombramiento oficial, pero no del Estado sino de un tribunal regional y sólo para ejercer en la región correspondiente (información en alemán del BDÜ). En Suiza, a su vez, se habla de “vereidigter Übersetzer” (“traductor jurado”, aunque engloba también la figura del intérprete jurado), mientras en Austria lo llaman “allgemein beeideter und gerichtlich zertifizierter Dolmetscher” (“intérprete jurado y certificado por el juzgado”, incluyendo la labor del traductor jurado.).

Menudo lío, ¿verdad? ¿Tal vez traductor e intérprete juradodebería hacerme llamar “traductor e intérprete jurado oficial, certificado, habilitado o nombrado oficialmente por el Estado o por el juzgado competente”? No, porque a) sólo puedo llevar el título que realmente me haya otorgado el organismo competente, y b) ¡no cabría en mi sello!

Cómo hacer que tus papeles sirvan: 14 respuestas sobre la Apostilla de la Haya

volando-sobre-papel*

¿Hay alguna manera de que mis documentos sirvan en otro país?

La hay.

Resumimos qué es la Apostilla de la Haya, cuándo se usa, dónde se aplica… 

Mucha gente tiene dudas con las Apostillas. La primera: ¿antes o después de la traducción jurada? [Respuesta rápida: antes]. Lo bueno es que la mayor parte de las preguntas sobre la Apostilla de la Haya están respondidas en el siguiente documento del servicio de publicaciones de la Conferencia de La Haya (PDF, descarga gratuita, 18 páginas). Os lo resumimos más abajo.

El ABC de las Apostillas. ¿Cómo garantizar el reconocimiento de sus documentos públicos en el extranjero? (PDF, 18 páginas)

El ABC de las Apostillas ¿Cómo garantizar el reconocimiento de sus documentos públicos en el extranjero?

El ABC de
las Apostillas ¿Cómo garantizar el reconocimiento de sus documentos públicos en el extranjero?

http://www.hcch.net/upload/abc12s.pdf

¡Podríamos gastar muchísimo tiempo en reescribir este documento, pero es que ya existe! Y está muy bien explicadito.

Aquí está el índice, con un breve resumen de las respuestas:

  1. ¿Qué es una Apostilla? ¿Cuándo la necesito?
    1. Una Apostilla es un certificado que autentica el origen de un documento público*.
    2. Su uso es internacional, no nacional.
  2. ¿En qué países se aplica el Convenio sobre Apostilla?
    1. Véase esta lista actualizada.
  3. ¿Qué hago si el país donde fue expedido el documento público o el país donde tengo que utilizarlo no son parte del Convenio sobre Apostilla?
    1. Hay que preguntar en la embajada o consulado del país en que va a usar el documento para ver qué se puede hacer.
  4. ¿A qué documentos se aplica el Convenio sobre Apostilla?
    1. Solo a documentos públicos.
  5. ¿Dónde obtengo una Apostilla?
    1. De las autoridades competentes del país de origen. Aquí está la lista.
  6. ¿Qué tengo que saber antes de solicitar una Apostilla?
    1. Esencialmente, si te va a valer o no: pregunta a quien te haya pedido el documento.
  7. ¿Cuánto cuesta una Apostilla?
    1. En algunos países es gratis y en otros no.
  8. ¿Deben tener todas las Apostillas la misma apariencia?
    1. No, varían mucho en diseño, tamaño y color. Solo tienen que tener un recuadro con los 10 términos estándar, la palabra Apostille en francés y el nombre del convenio en francés.
  9. ¿Cómo se fijan las Apostillas a los documentos públicos?
    1. Da igual. Puede ser una pegatina, ir grapado, con cinta, con lacre, como sea.
  10. ¿Cuáles son los efectos de las Apostillas?
    1. La Apostilla certifica el origen del documento, no el contenido. Dice que la persona que lo firmó existe y tiene autoridad para firmarlo.
  11. Una vez que tengo la Apostilla, ¿necesito hacer algo más para demostrar que la firma o sello de mi documento público son genuinos?
    1. No.
  12. Si el destinatario de mi Apostilla desea verificarla, ¿qué debo sugerir?
    1. Que pregunte en la autoridad competente del país de origen. Se guarda un registro de todas las Apostillas.
  13. ¿Pueden ser rechazadas las Apostillas en el país en el cual deben ser utilizadas?
    1. Si son auténticas y tienen toda la información que deben, no.
  14. ¿Y las Apostillas electrónicas y los registros electrónicos de Apostillas?
    1. Aquí está la lista de los que lo tienen.

Si quieres pedirnos presupuesto de una traducción jurada con la apostilla incluida, ya sabes dónde estamos.

Dicho de esto ¿alguna pregunta más? Iremos publicando las respuestas que tengamos.

* Detalle de esta maravilla de foto de fiddleoak, en Flickr. (CC BY-NC-SA 2.0). Os recomendamos también mucho que veáis la maravilla de fotos que hace este chaval de 14 años.

Júramelo… ¿sirve para algo?

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Molar molamos, pero ¿servimos?

Hoy nos ha escrito un cliente comentando que, mirando la lista de traductores jurados del idioma que necesitaba, solo hay tres traductores jurados del mismo en toda España:

… ayer fui al Consulado de [país] en Barcelona y me han proporcionado la lista de traductores jurados de [idioma]… y sólo hay 3 en toda España. Entiendo que vuestra empresa actúa como intermediario.

Y efectivamente, lo somos. Es la típica pregunta que te hace plantearte para qué existes y por qué.

 ¿Qué le hemos dicho? Lo siguiente: 🙂

En tu caso es muy fácil comparar entre las diferentes opciones (¡habiendo tan pocas!). Con nosotros tendrás:

  • Garantía. Nuestra garantía de que si no quedas satisfecho, te devolvemos tu dinero. Así de claro, nos fiamos de nuestros traductores y de nuestra capacidad para gestionar el proyecto y cumplir lo que prometemos.
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    • Si necesitas que los enviemos a cualquier lugar del mundo, hemos conseguido para ti los precios más competitivos de las empresas de mensajería más fiables y rápidas. Más barato de lo que cuesta cuando pides un envío como particular.
    • Puedes hacer tu pedido en cualquier momento, ¡no hace falta que sea de día en España!
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    • Te los enviamos por mensajería urgente con código de seguimiento, para que también sepas por dónde van tus documentos mientras están viajando hacia ti.
  • Seguridad. Pago por Internet a través de PayPal o tu tarjeta bancaria (con lo que puedes comprar también a crédito, con las usuales ventajas: pagar a fin de mes, a plazos, como más cómodo te resulte). Sin viajes al banco ni transferencias.
  • Asesoramiento y responsabilidad. Y por último pero no menos importante, un equipo de atención al cliente fantástico… ¡aquí estamos para resolver tus dudas, en español, inglés o francés!

¿Es suficiente? ¿Qué más podríamos aportar?