¿Cómo sé si necesito una traducción jurada?

Muchos clientes de Júramelo.es nos solicitan la traducción jurada de documentos que se presentarán en un juicio, ya sea por motivos relacionados con negocios internacionales, matrimonios, divorcios, la compra de propiedades o la ejecución de testamentos, entre otros casos.

De este modo, hemos decidido abordar esta cuestión puesto que no es sencilla y habitualmente es motivo de dudas entre nuestros clientes. Suelen ser los abogados los que se encargan de presentar en los juicios los documentos extranjeros que normalmente tienen que acompañar a una demanda. Cuando el asunto se convierte en litigio aparece entonces el problema de cómo manejar la documentación probatoria que se encuentra en diferentes idiomas.

Una nota previa: las diferencias entre una traducción jurada y una ordinaria

«Diferencia...» Fotografía de Daniel ANTRTK en Flickr

«Diferencia…»
Fotografía de Daniel ANTRTK en Flickr

Una traducción jurada se diferencia de la traducción normal o simple en que ofrece unas garantías en lo que se refiere a la fidelidad de su contenido. Del mismo modo que un documento notarial está avalado por la firma y el sello del notario, en el caso de este tipo de traducción, el traductor jurado acompaña la traducción de su sello oficial, de su firma y de una breve descripción. Se consigue así que las administraciones puedan asegurarse de que no se ha añadido ni eliminado información durante el proceso de traducción.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que no todos los traductores son jurados, de modo que se debe acudir a un profesional que haya sido nombrado Traductor/Intérprete Jurado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, como son todos los traductores de Juramelo.es

¿Cómo sé si necesito una traducción jurada o normal?

Generalmente se realiza una traducción jurada de los documentos que se vayan a presentar ante organismos oficiales que así lo requieran. No obstante, hay casos en los que no es totalmente necesario. El organismo receptor de la traducción suele ser el que determina si debe estar o no jurada. Otro aspecto importante es saber si el documento necesita llevar la Apostilla de La Haya antes de traducirlo.

Ante la duda, ¿qué hago?

Si no estás seguro de si necesitas o no una traducción jurada, pregunta en el organismo en el que debes realizar los trámites. Aún así, nunca está de más disponer de una por si acaso hiciera falta.

Y si quieres encargar la tuya:

FUENTES:

¡Ya se pueden certificar documentos con la apostilla de la Haya en Brasil!

La traducción jurada en Brasil es muito legal y mucho más sencilla que antes

Desde el 14 de agosto de este año 2016, Brasil pasó a formar parte de los países que han firmado el Convenio de la Haya. Este hecho facilitará el traslado de documentos en trámites legales (entre Brasil y cualquier otro país firmante de este convenio).

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Celebramos que el convenio de la Haya llegue a Brasil

Brasil ha firmado el convenio de la Haya

Brasil empezará a aplicar el Convenio de La Haya, ¿esto qué significa?

Ni más ni menos que se suprime la exigencia de la legalización de los documentos públicos extranjeros. Hacer trámites con Brasil tenía todo un proceso antes, era un lío. Se hacía por vía diplomática, ¿qué más puedo decir? Por el contrario, el convenio de la Haya se encarga de facilitar los trámites administrativos entre países. Ahora, los documentos públicos que se intercambien entre España y Brasil se reconocerán con mucha más facilidad. Una traducción jurada hará que su validez sea completa.

Rompiendo las barreras de la burocracia

Antes:

La legalización de documentos era una tarea tediosa. Los pasos a llevar a cabo en Brasil, por ejemplo, incluían: el reconocimiento de la firma de la autoridad emisora del documento ante notario, la legalización por el Ministerio de Relaciones Internacionales de Brasil y la legalización por la embajada de España en Brasil. ¡Y en España, encima, era más complicado!

Ahora:

Basta con pedir la apostilla en la autoridad competente del país y adjuntarla al documento. La apostilla de la Haya es una especie de «pasaporte del documento», en el que se aclara que la persona que lo firma existe y está capacitada para ello.

En el caso de Brasil, el consejo nacional de justicia establece una serie de registros autorizados. En el de España, son diferentes según el tipo de documento en cuestión. La web del Ministerio de Justicia de España cuenta con el detalle de qué autoridades españolas apostillan cada tipo.

«A volar» Fotografía de Beatriz Pitarch en Flickr

«A volar» Fotografía de Beatriz Pitarch en Flickr

La importancia de convenios como el de la apostilla de la Haya

Los convenios internacionales permiten y facilitan que se creen relaciones entre países. Normalmente, estas relaciones hacen que los países se beneficien mutuamente y, por lo tanto, sus habitantes. Existen múltiples estándares internacionales (normas aplicadas en un conjunto de países). Por ejemplo, si te gusta viajar y no quieres facturar el equipaje, la medida de tu maleta de mano la ha estipulado la IATA.

Otro instrumento que sirve para acercar y mejorar las relaciones entre países es la traducción. Gracias a ella se salva la diferencia de idioma y consigue el entendimiento y la compresión mutua. En el caso de la traducción jurada, permite que los documentos tengan la misma validez en dos lugares donde se hablan idiomas diferentes.

«Fusión» Fotografía de Juan Falque en Flickr

«Fusión» Fotografía de Juan Falque en Flickr

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¿Qué es un traductor jurado?

¿En qué se distingue una persona que puede emitir una traducción jurada de otra que no? ¿Quién corrobora la validez del trabajo de una traductora jurada o un traductor jurado?

Traducción jurada lista para firmar y sellar.

Documento original listo para ser traducido, firmado y sellado, con mucho amor.

Partimos de un concepto sencillo: una traductora jurada, o un traductor jurado, es aquella persona que puede certificar una traducción. Se trata de lo más parecido a la figura de notario en materia de traducciones.

Gracias al nombramiento que obtienen del Ministerio de Asuntos Exteriores del Estado Español, las traductoras juradas y los traductores jurados están capacitados para dar fe ante la administración pública de la validez de una traducción de un documento dado. Tan solo la Oficina de Interpretación de Lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores puede revocar la validez de la traducción jurada.

La obtención del nombramiento se alcanza tras cumplir una serie de requisitos, relacionados con su competencia como traductores así como sus conocimientos de materia jurídica. Esos requisitos están detallados en la página del ministerio sobre el examen a traductor jurado, el reconocimiento de méritos y la exención de examen por estudios equivalentes.

En la práctica, las traductoras juradas y los traductores jurados también certifican la validez de una traducción ante otras organizaciones: como una empresa que quiere contratarnos, una universidad en la que queremos estudiar o administraciones públicas que no son la española. Estos casos están apoyados por la tradición, a falta de un marco legal.

¿Queda alguna duda? ¿Más conceptos sobre lo que es un traductor jurado? ¡Manos a los comentarios!

Traductores jurados: ¿a qué hay que ponerle la Apostilla de la Haya?

Y como lo prometido es deuda, hoy seguiremos hablando de traducción jurada y  Apostilla de la Haya.  Una duda común entre traductores jurados y clientes es: ¿qué documentos debemos apostillar? ¿antes o después de jurar? (Sí, el verbo apostillar existe).

No todos los documentos que traduce un traductor jurado necesitan la Apostilla.

Apostilla de La Haya

Apostilla de La Haya

Sí llevan la Apostilla: documentos públicos

  • Certificaciones oficiales que se han puesto en documentos privados, o de forma más clara: en una carta de invitación, en un contrato, en escrituras, testamentos, contrato fiduciario…
  • Documentos procedentes de una autoridad o funcionario vinculado a la jurisdicción del Estado, o dicho en cristiano, las partidas de nacimiento, matrimonio y defunción, un acta constitutiva, certificado de antecedentes penales, la adopción, marcas y patentes…
  • Y finalmente, los documentos administrativos: el diploma universitario, documentos de adopción, prueba de soltería…

No queremos decir que todos estos documentos deban apostillarse, estos son los que pueden ir acompañados de una Apostilla. Todo depende de quién te pida el documento y cuales sean sus requisitos.

Para que el documento sea válido internacionalmente hay que apostillarlo primero.

No llevan la Apostilla: documentos no firmados por un funcionario público

Es interesante aclarar también cuáles son los documentos que no necesitan apostilla:

  • documentos que firmen funcionarios diplomáticos o consulares
  • documentos administrativos relacionados con una operación comercial o aduanera
  • justificantes médicos (sí, hemos tenido de eso)
  • facturas (se juran para justificaciones de proyectos, a veces)
  • currículos (no sabemos por qué alguien querría jurar un CV, pero los hay)

Exacto. Como vimos el otro día hablando de traducción jurada y la Apostilla de la Haya, la Apostilla certifica que es un funcionario existente y autorizado del Estado el que firma el documento. Con lo que si el documento no lo firma un funcionario del Estado, no nos sirve de nada la Apostilla. De hecho, no se la podemos poner.

¿Se os ocurre algún otro documento que necesite o no la Apostilla de la Haya? ¿Os han pedido que apostilléis o que hagáis traducción jurada de algún documento gracioso?