Los secretos de los documentos escaneados

Si tuviésemos que ponerle nombre a la época en la que vivimos actualmente, probablemente la llamaríamos la Era de las Nuevas Tecnologías. En Júramelo intentamos adecuarnos y adaptarnos a esta era lo máximo posible. De hecho, para hacer las traducciones juradas, solo necesitamos que nos envíen los documentos escaneados. Ya no se necesita tener el papel original en mano. Si hay personas que todavía recelen de este método, os contamos por qué lo hacemos, qué lo hace seguro y también, para los curiosos, cómo se puede hacer.

La magia de las nuevas tecnologías. Imagen de Pixabay

La magia de las nuevas tecnologías. Imagen de Pixabay

Documento escaneado VS documento en papel

Hace ya un tiempo hablamos de la «seguridad» traducir un documento escaneado en vez de uno en papel. Se puede pensar que es más fácil falsificar un documento escaneado que uno en papel, pero eso no es así. Como ya dijimos en su día, hay documentos electrónicos que son más difíciles de falsificar que uno en papel. A nivel de legalidad, tampoco hay ninguna regulación que estipule que solo se puedan traducir los documentos desde la versión en papel.

Un trabajo más ágil

Recibir el documento en versión electrónica aligera muchísimo el proceso de traducción, además de las ventajas que aporta. Por ejemplo, tenemos el «original» en el mismo formato en el que realizaremos la traducción. Lo que puede parecer una tontería, pero no lo es. Es mucho más cómodo, rápido y eficaz.

Así da gusto trabajar. Imagen de Pixabay

Así da gusto trabajar. Imagen de Pixabay

¿Cómo?

Lo decíamos al principio, las tecnologías no paran de evolucionar y cada vez hay más herramientas o recursos que se pueden utilizar para agilizar el trabajo. La más convencional, que puede que conozcáis ya la mayoría, es dividir la pantalla del ordenador en dos, así:

documentos escaneados

¿Cómo se hace automáticamente? Tecleamos, al mismo tiempo, la tecla de inicio ( Win) más la flecha izquierda o la derecha, dependiendo del lado en el que queramos colocar la ventana.

Otra cosa que se puede hacer, es pasar el documento escaneado a Word, con lo que podemos realizar la traducción jurada ahí mismo. Hay un programa (Wondershare PDFelement) que convierte todos los elementos de un documento escaneado en PDF a Word. Una vez que te lo descargas, abres ahí el documento escaneado correspondiente y seleccionas «convertir PDF». Después pulsamos en «Habilitar OCR», seleccionamos Word como formato de salida ¡y listo!

Gracias a estas herramientas, los traductores jurados pueden realizar su labor mejor, ya que se puede ir directamente al grano y centrarse en lo más importante: el contenido del documento.

Esperamos que este artículo os haya resultado útil y, si necesitas una traducción jurada, no dudéis en contactar con nosotros. Puedes pedir las copias que quieras y ¡también en PDF!

Fuentes:

¿Así voy bien para la traducción jurada? Mejor si no te falta nada.

¿Me podéis traducir solo esta parte? Pues tu documento a lo mejor no va bien así «para salir» y resolverte el trámite que necesites. Ya hemos dicho que es posible traducir prácticamente cualquier texto, hasta una lista de la compra, pero como traductor jurado prefiero traducir documentos completos. Aquí os explico el porqué.

La legislación vigente no obliga específicamente a traducir documentos completos, ni prohíbe traducir fragmentos. Sin embargo, hay varias claves que nos dirigen a una traducción del documento completo.

¿Voy bien para que me traduzcan?

¿Voy bien para que me traduzcan? Las imágenes vienen de aquí y de allá.

Don/Doña ……………………………………………………………………… (nombre y apellidos), Traductor/a-Intérprete Jurado/a de ………………………… (idioma) nombrado/a por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, certifica que la que antecede es traducción fiel y completa al ……………… (lengua de destino) de un documento redactado en ……………………… (lengua de origen).
En …………………………………… (lugar), a …………… (fecha).

  • En segundo lugar, cuesta bastante imaginar qué organismo, entidad, empresa u organización podrían aceptar un documento que no esté traducido por completo. Imaginemos media certificación académica, a la que le faltan notas, o bien una partida de nacimiento cuyo sello se encuentra al dorso, sin el cual puede carecer de validez. Imaginemos un contrato del que se han seleccionado tan solo algunas cláusulas. Se trata de documentos a los que les puede faltar información clave.
  • En tercer lugar, se evita tener que recurrir a otra traducción o a la traducción de un extracto adicional. He aquí un listado de los tipos de documentos que traducimos normalmente: la partida de nacimiento, un informe médico, una factura, una nómina, un certificado de matrimonio, documentos notariales y judiciales, un acta de defunción, un acta de divorcio, una certificación académica personal, un certificado de penales, un título universitario, un certificado de empadronamiento o contratos de distinto tipo. Basta con reflexionar un poco acerca de la naturaleza de estos documentos para darnos cuenta de que la información que contienen necesita ser traducida normalmente por completo, para conservar su valor.

En todo caso, siempre me gusta recordar lo siguiente:

Aceptar el encargo de una traducción jurada y cómo se realiza es potestad de quien la traduce, firma y sella. Se trata de la persona que va a declarar la validez de la versión traducida y jurada y que es responsable de la misma.

Si se rechaza la traducción jurada parcial en algún momento del trámite en el que se desea utilizar, debe pasar por la Oficina de interpretación de lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores, que decretará si es válida o nula (como podéis leer en el B.O.E. correspondiente).

Lo ideal para solicitar una traducción jurada es escanear bien y por completo el original, como te contábamos en otro artículo. Es posible que te ahorres bastantes quebraderos de cabeza, que facilites la traducción jurada y que te valga mejor para lo que la necesites.

¿Tienes alguna duda? ¿Alguna vez has solicitado o realizado una traducción jurada solamente de un fragmento? ¡Cuéntaselo todo a Júramelo!

Descubre cuánto cuesta traducir un certificado del francés

FAQ: ¿Se puede hacer una traducción jurada de un documento escaneado?

Hoy nos ha llegado la siguiente consulta sobre traducción jurada a Júramelo.es:

Gracias por el mensaje y la información. La iniciativa parece interesante y ya me he apuntado.

Sin embargo, le veo un problema. Yo no entrego nunca una traducción jurada sin haber visto el original; ciertamente los clientes me envían sus documentos escaneados para ahorrar tiempo y desplazamientos, pero al final siempre quedo con ellos para ver el documento original. Los documentos escaneados se pueden manipular; los documentos en papel, no.
¿Habéis pensado en eso?

Sí que hemos pensado en ello. 🙂

Respondemos a esta pregunta con cuatro consideraciones y dos medidas de seguridad.

Cuatro consideraciones sobre la manipulación de documentos

  1. En primer lugar, los documentos en papel se pueden manipular: hay documentos falsos, billetes falsos, sellos falsos… desde que hay documentos, billetes y sellos.
  2. Un traductor jurado no puede verificar con total seguridad la autenticidad de un documento, ni es su trabajo hacerlo. Solo jura la fidelidad de su traducción.
  3. En nuestros años de experiencia anterior siempre hemos dejado claro que una traducción jurada es tan auténtica como el original, ni más ni menos.  Que un traductor acceda a realizar la traducción no es una garantía de la autenticidad del original. Del mismo modo que traducir un documento caducado no alarga el plazo, traducir un documento falso no lo hace auténtico.
  4. Dicho esto, es natural que un traductor no quiera prestarse a añadir credibilidad (que no autenticidad) con su sello a un documento del que no se fía. Por ello en la plataforma de Júramelo.es puedes rechazar el encargo y añadir la razón por la que lo haces:

Tutorial de Júramelo.es
Si no es el caso, puedes tomar una de las siguientes medidas de seguridad:

Dos medidas de seguridad

  1. En un principio, nada te impide añadir al final una copia del documento impreso y sellado por ti, y dejar la comprobación de la autenticidad a la entidad que solicita el documento, que es además la que está cualificada para ello.
  2.  Igual que con la traducción de una fotocopia, nada te impide tampoco añadir una leyenda que indique “documento recibido por medios electrónicos“, como indica Asetrad en sus preguntas frecuentes:

¿Se pueden traducir fotocopias, faxes, documentos electrónicos?
Sí. No existe ninguna norma que impida traducir cualquier tipo de documento. Algunos traductores-intérpretes jurados especifican en su certificación si la traducción se ha realizado a partir de una fotocopia, fax, documento electrónico, copia compulsada, mensaje de móvil, etc.

Quizá de esta manera consigamos modernizar el sector y que no paguen justos por pecadores.

Por cierto, ya hay documentos electrónicos más difíciles de falsificar que sus equivalentes en papel ¿cuándo le llegará el turno a la traducción jurada? ¿Qué hacéis vosotros con los documentos en formato electrónico?